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¿Qué son las emociones?

¿Alguna vez te has preguntado por qué es necesario hablar de lo que sentimos? O ¿alguna vez has reflexionado por qué sientes lo que sientes? Y es que por lo general pocas veces nos detenemos a pensar para qué nos sirven nuestras emociones, o si sirven para algo; no les dedicamos la atención que se merecen. Y por esto mismo, vamos a hablar y reflexionar sobre las emociones.

Para empezar, es necesario puntualizar que no podemos evitar sentir, estamos equipados para ello porque ya lo tenemos “de nacimiento”. Por lo tanto sentir es humano, sentir es universal y sentir es animal.

Otro aspecto importante a considerar es que subestimamos el poder de las emociones en la toma de decisiones, pero con el hecho de saber que ante una emoción determinada el cuerpo segrega diferentes hormonas (adrenalina, cortisol, etc.) implica darnos cuenta que la emocionalidad cambia la química de nuestro cuerpo y por lo tanto las reacciones y respuestas que tendremos serán diferentes. Tomar decisiones es un acto emocional -Daniel Goleman en su libro Inteligencia emocional hace referencia a esto-, lo cual nos da una ventaja, ya que si hoy no estamos donde queremos estar o no nos sentimos como nos queremos sentir podemos tomar decisiones para cambiar. Es importante saber que nuestras emociones nos pueden llevar al bienestar o al caos, pero para esto es necesario reflexionar sobre nosotros mismos y sobre cómo nos sentimos.

 

¿Cuál es el origen fisiológico de las emociones?

Hablemos de las partes del cerebro que intervienen en la generación de emociones:

El cerebro se compone por diferentes estructuras: tallo encefálico, cerebro límbico, amígdala, Neocortex o neo corteza (la cual a su vez se divide en lóbulos), cerebelo, etc. Pero para efectos de este artículo hablaremos de 3 zonas principalmente.

Cerebro reptiliano: El tallo encefálico es la región más primitiva de nuestro cerebro; es un cerebro que poseemos desde la prehistoria y debido a que es una estructura que compartimos con muchas especies se le denomina también cerebro reptiliano. Esta región es la que se encarga  de regular las funciones básicas como la respiración o el metabolismo (no hay conciencia en estas funciones).

Cerebro límbico: Con el paso de la evolución se comienza a formar en nuestros antepasados el cerebro límbico. En sí, el sistema límbico es un conjunto de estructuras encefálicas cuyos límites son bastante difusos ya que se mezcla con muchas partes del cerebro diferentes. Sus funciones están relacionadas con la aparición y regulación de las emociones y de las respuestas corporales, es decir, es el encargado de sentir. Es por eso que a veces se le considera “el cerebro emocional” en contraposición al “cerebro racional” que correspondería a las zonas ocupadas por la corteza cerebral que más adelante se explicará. Aquí se recibe la primera señal emocional que posteriormente es mandada y traducida en la corteza cerebral para poder nombrar, contextualizar e interpretar los sentimientos. En esta estructura límbica se desarrollan 2 herramientas, la memoria y el aprendizaje.

Dentro del sistema límbico se encuentra la amígdala, la cual es una estructura donde se depositan nuestros recuerdos emocionales y nos permite otorgarle significado a la vida. Es una de las estructuras cerebrales que tienen más importancia a la hora de relacionar estados emocionales con situaciones que vivimos; es por eso que juega un papel clave en los procesos mentales relacionados con la memoria emocional y los aprendizajes vinculados a esta, que son muy importantes. Sin la amígdala nos resultaría imposible atribuirles algún valor a las cosas que hemos visto.

Neo córtex o corteza cerebral: Se denomina así por ser la capa evolutivamente más moderna del cerebro y es también conocido como cerebro racional. Consiste en una fina corteza que recubre la zona externa del cerebro y presenta una gran cantidad de surcos (estos pliegues sirven para aumentar el área del neocórtex); tiene un grosor de unos 2 mm y está dividida en seis capas. Esta es la capa que proporciona recuerdos, conocimientos, habilidades y experiencia acumulada gracias a sus 30.000 millones de neuronas. Controla las emociones y las capacidades cognitivas: memorización, concentración, autoreflexión, resolución de problemas, habilidad de escoger el comportamiento adecuado. También juega un papel importante en funciones como la percepción sensorial, la generación de órdenes motrices, razonamiento espacial, el pensamiento consciente y, en los humanos, el lenguaje.

Esta es la zona que nos otorga sofisticación a nivel emocional. Pues en esta zona se vuelven más complejas nuestras emociones (envidia, vergüenza, culpa), y la interacción de la corteza con el sistema límbico nos permite ampliar el abanico de reacciones que había ante los estímulos emocionales producto de lo que ocurría en el entorno, por ejemplo, en vez de huir ante una situación., optamos por tomar decisiones (pedir ayuda, hablar). Es decir, como tenemos la parte de la corteza desarrollada –a diferencia de otros animales-, podemos tomar decisiones. Incluso el haber desarrollado la corteza nos permite tener sentimientos sobre nuestros sentimientos, nos permite inducir emociones, o el poder inhibir las emociones, pasiones o impulsos, es decir ganamos control.

Concluyendo, las emociones surgen del cerebro reptiliano y cerebro límbico, por lo que no estamos exentos de la parte “animal” de vivir las emociones, pero tenemos otras oportunidades de reaccionar y de tener mayor control sobre nuestras emociones. Por otra parte, ni el sistema límbico ni el córtex pueden funcionar bien de manera independiente, y por lo tanto esta distinción entre zonas racionales y emocionales resulta muy artificial, y más teniendo en cuenta que no somos tan racionales como podría parecer.

 

Diferencia entre emoción y sentimiento.

Hay diferentes definiciones sobre emociones y sentimientos, y a continuación se presentan algunas de ellas:

Definición 1:

Emoción: dura por breves instantes, segundos o minutos y se produce en el sistema límbico. Las emociones son breves, de energía explosiva (“explosiva” por el breve instante que dura o la detonación de la emoción en un instante, no porque “explotemos” con la emoción).

Sentimiento: tienen mayor duración. Ocurre en la corteza cerebral, en donde viene la parte de pensamientos y nos ayuda a sostener la emoción por un mayor tiempo, puede durar, horas, días o meses.

Definición 2:

Emoción: es el conjunto de sensaciones fisiológicas, biológicas y químicas que surgen en el cuerpo ante un estímulo externo.

Sentimiento: es la emoción aunada con los pensamientos y creencias que le agrego. Su duración es mayor y la refuerzo con mis modelos mentales.

Definición 3:

Emoción: como si fuera un niño.  Las emociones son energías que tienen una clara manifestación en el cuerpo físico; es la expresión de la incomprensión, una explosión energética y una liberación.

Sentimiento: son nuestros maestros. Los sentimientos son de una naturaleza diferente,  los sentimientos son más calmos que las emociones, son los susurros del alma, sabiduría interior o acción intuitiva que tenemos. Más placenteros.

Definición 4:

Otras corrientes mencionan que únicamente hay 2 emociones: amor y miedo (dualidad; yin-yang). Y que todas las demás emociones son derivadas de estas dos principales.

 

¿Cómo ocurre el proceso que detona una emoción o un sentimiento?

Cualquier emoción se detona por una situación externa, algo pasa allá afuera que actúa como un catalizador que genera un estímulo -incluso un recuerdo o imaginar una situación futura, los puedo traigo al presente para que generen el estímulo. Posteriormente nuestro cuerpo empieza a reaccionar ante esos estímulos (el cerebro reptil reacciona y manda estímulos fisiológicos y químicos hormonales a nuestro cuerpo). Esto origina que nuestro cuerpo se llene de sensaciones (sudoración, apretar puños, mandíbula).

Las sensaciones son la puerta de acceso a nuestras emociones; por lo tanto las emociones son el conjunto de sensaciones, es decir, la energía en movimiento dentro de nosotros.

Una vez que ya le metemos nuestros pensamientos, contextos, ideas, creencias, modelos mentales, etc. se van transformando en sentimientos. Y los sentimientos predominantes, es decir, los que sostenemos durante un largo tiempo, se convierte en estados de ánimo. Y ¿sabías que los estados de ánimo se vuelven adictivos?

Algo también importante es que los sentimientos son la voz de nuestras necesidades, y de identificar nuestras necesidades es de donde obtenemos el aprendizaje que la emoción nos deja.

¿Cuáles son los sentimientos básicos?

Lo que tal vez es más familiar para todos es la película Intensamente de Disney. Aquí se muestran 5 sentimientos básicos: repugnancia, miedo, alegría, ira y tristeza.

Marshall Rosenberg en su libro Comunicación No Violenta divide a los sentimientos en: cuando nuestras necesidades están satisfechas y cuando nuestras necesidades no están satisfechas.

Silvia Russek denomina emociones básicas a las reacciones que forman parte de nuestro instinto de supervivencia ya que son intensas y de corta duración. Y por otra parte denomina sentimientos secundarios a los que están formados por 1 o más emociones, o uno o más pensamientos, ejemplo: ansiedad, depresión, inseguridad, vergüenza, esperanza.

Osho -líder espiritual de la India- nos habla de 4 sentimientos básicos: el amor, el miedo, el enojo y  la tristeza. El primer sentimiento creado es el amor (Dios) y de este sentimiento partió el miedo y las demás emociones.  La única manera de regresar al amor es trascendiendo la tristeza (el cual es un sentimiento largo que puede durar horas, días, semanas, meses, y nos puede conducir a la depresión). De acuerdo a estas enseñanzas, para regresar al amor necesitamos trascender la tristeza y adquirir el aprendizaje que ésta nos deja. También comenta que el amor es un sentimiento largo que no desaparece. El miedo y el enojo son sentimientos de corta duración.

Otras características de los sentimientos y/o emociones

  • Los sentimientos poseen 2 componentes: cualitativo y cuantitativo. El componente cualitativo describe la emoción (triste, enojado, iracundo), mientras que el componente cuantitativo expresa la magnitud de lo que estoy sintiendo (molesto, enojado, furioso), es decir, qué tan fuerte es la emoción que estoy sintiendo.
  • Los sentimientos son actuales: ocurren en el momento presente. No puedo sentir enojo en el futuro ni sentir tristeza en el pasado.
  • Un sentimiento que decidimos no enfrentar para validar nuestra historia, nuestra reputación, etc. se vuelve parte de nuestra historia de vida.
  • No sólo debemos querer sentir las emociones “buenas”, esto se denomina Falso positivismo. Es necesario también sentir las emociones que nos desagradan y expresarlas.

 

¿Para qué me sirve conocer mis emociones?

En el aspecto personal:

Conocer nuestras emociones nos sirve para hacernos consciente de qué queremos y qué no queremos, de cómo me estoy sintiendo yo ante una determinada situación. Sirve para ponerlas en orden e identificar patrones o conductas repetitivas en mi actuar. Además, apropiándome de mis sentimientos y emociones puedo tomar decisiones para actuar de diferente manera. Daniel Goleman menciona en su libro de Inteligencia Emocional, las emociones nos permiten tomar decisiones y las decisiones determinan nuestro camino y nuestros resultados.

Nos sirve para salir del victimismo, y según la definición de victimismo de acuerdo a Fredy Kauffman, es cuando me enfoco en evadir mi responsabilidad ante mi propio bienestar, ante mi vida, ante mis resultados y le quiero echar la culpa a los demás. Pretendo que los demás están ahí para determinar los resultados de mi vida, los uso de pretexto; desvío mi atención de aquello que yo sí puedo hacer, de aquello sí está en mi control, de aquello que es mi responsabilidad y la enfoco hacia los demás, hacia las variables que salen de mi control, hacia el comportamiento de los demás, hacia aquello que yo no puedo cambiar.

Cuando uno se encuentra emocionalmente sano la creatividad, la productividad y el bienestar se fomentan. ¡Cuando analizo mis emociones puedo retomar las riendas de mi vida!

En el aspecto social:

Sirve para tomar decisiones con respecto a la parte social, por ejemplo ¿cómo relacionarme con determinada persona? ¿O, como reaccionar ante cierta situación?

También sirve para construir relaciones afectivas más fuertes, ya que éstas se generan cuando nos mostramos vulnerables -cuando mostramos nuestra capacidad de ser vulnerables- y nuestra emocionalidad. En cualquier tipo de relación, y sobre todo en la pareja, quienes enmascaran sus emociones podrían estar destinados al fracaso. Y es que cuando hablamos de nuestras emociones con los demás nos sentimos comprendidos, encontramos apoyo y obtenemos ayuda. También nos sirve para encontrar otro punto de vista. Definitivamente, compartir nuestras emociones nos ayuda a generar nuevos y mejores vínculos sociales.

Por otro lado, desde el punto de vista empresarial, conocer y regular nuestras emociones permite a los equipos de trabajo obtener resultados y retener a personas clave en el equipo ya que en muchas ocasiones las personas renuncian por el ambiente en el que se vive, y esto tiene que ver con las emociones (dato estadístico: 70 por ciento renuncia porque ya no se siente valorado, comprendido o con un rol claro dentro de la organización; y el 41 por ciento señaló el hecho de estar insatisfecho con el liderazgo de su jefe.) ¿Sabías que en México el factor más importante en la retención es el reconocimiento? (el cual está totalmente ligado al aspecto emocional).

 

¿Qué pasaría si tratáramos de reprimir nuestras emociones?

  • Nos quedaríamos con nuestras necesidades no satisfechas, ya que no las sabríamos identificar.
  • Afectaríamos nuestras relaciones personales.
  • Nos convertiríamos en una “olla de presión” al estar conteniendo la carga emocional (esto me recuerda una frase: “Di lo que te molesta, cuando te moleste… no cuando te harte”).
  • Comenzaríamos con problemas de salud físicos y mentales (estrés, insomnio, parálisis facial, gastritis, migrañas, problemas del corazón, depresión, cáncer, diabetes).
  • Nos aislamos de la sociedad.
  • Nos desconectamos de nuestro propio aspecto espiritual (nuestra divinidad).
  • Etc.

 

¿Conocer mis emociones ayuda a mi bienestar?

Totalmente, Equilibrio Emocional = Bienestar

¿Y qué es el bienestar? Estar bien. El bienestar es diferente a la felicidad, es un estado más permanente. Es estar donde quiero estar, aceptar donde estoy parado hoy, aceptar las circunstancias actuales, aceptar el presente y aceptar las cosas como son (para esto también te puede ayudar el Mindfulness o la meditación Vipassana). Es sentirse bien con uno mismo (en todos los aspectos) para gozar la vida plenamente. Es un estado subjetivo, es decir, depende de la percepción de la persona pues está íntimamente relacionado con las necesidades y gustos de cada uno.

Pero ¿cómo logro el bienestar? Haciéndome consciente que en el lugar en donde estoy puedo estar bien, o generar recursos para estar en el lugar donde quiero estar. Si quieres conocer más sobre bienestar puedes leer los estudios de Martin Selligman sobre Psicología Positiva y su teoría del Bienestar (PERMA por sus siglas en inglés).

Algo que es importante mencionar es que no siempre te tienes que estar sintiendo “bien”, pero sí debe haber balance positivo. Barbara Fredrickson habla de una tasa o proporción de positividad necesaria para que las personas funcionen óptimamente, este balance de emociones positivas vs experimentar emociones negativas es de 3 a 1 (por cada 3 emociones positivas, sólo debe haber 1 emoción negativa). Por lo tanto sí debemos enfocarnos en sentir más emociones positivas y lo podemos hacer a través de distintas actividades como viajar, aprender idiomas, practicar deporte, leer, caminar, dibujar, escuchar música, danza, teatro, pasar tiempo con tus amigos, compartir, cocinar, tener círculo sociales, establecernos metas, profesar creencia religiosa o espiritual, entre otras.

 

¿Cómo puedo aprender lo que me quieren enseñar mis emociones?

Reflexionando.

La reflexión es una herramienta fundamental para el bienestar y también es un acto emocional. El objetivo es reflexionar para darnos cuenta de cosas que antes no sabíamos de nosotros mismos.

De acuerdo a Fernando Sáenz Ford se puede detonar la reflexión a través de dos caminos: el de la curiosidad o el del dolor. A través del dolor se generan muchos espacios de reflexión para obtener el aprendizaje que nos lleva a un estado de bienestar. No es placentero, queremos evitarlo porque duele, negamos el dolor, pero éste nos brinda el espacio de reflexión. Y no hablamos de fomentar el dolor, ni de producirnos dolor, sino de voltear a ver al dolor como un maestro y aprender de él, pero… también tenemos la opción de evitar ese dolor y comenzar a reflexionar a través del camino de la curiosidad.

¿En qué consiste la reflexión? En hacernos preguntas nuevas (¿Qué quiero? ¿A qué aspiro? ¿Por qué me duelen ciertas situaciones? ¿Qué parte de mi ser tocan? ¿Qué estoy haciendo mal?). Preguntas poderosas que generen incomodidad, ya que si nos hacemos las mismas preguntas no estamos reflexionando, solo estamos dándole vuelta sobre lo mismo. Consiste en cuestionarnos nuestros modelos mentales[1] y los paradigmas[2] de la sociedad; en dejar de lado nuestras certezas y el conocimiento que damos por hecho. Y es cuando nos movemos de nuestros modelos mentales que vemos posibilidades que antes estaban ocultas, pero se requiere valentía para cuestionar e incluso desechar nuestros modelos mentales, de desaprender lo aprendido y de tener pensamiento crítico para poner en duda nuestras creencias (disonancia cognoscitiva), poner en duda todo lo que has venido haciendo, con el objetivo de fomentar tu bienestar. Reflexionar es un acto valiente.

Si no sabes cómo reflexionar o necesitas la ayuda de un experto, te recomendamos asistir a sesiones de coaching, ya que éste es un proceso donde hay una persona (coach) que te acompaña para hacerte reflexionar mediante preguntas y que tú puedas descubrir qué es lo que tú quieres lograr, hacia dónde vas, cuáles son los recursos con los que cuentas, cómo están tus relaciones, cómo están tus resultados, qué acciones vas a tomar para que puedas lograr esos resultados.

También puedes realizar el ejercicio de la Rueda de la vida el cual nos invita a reflexionar cómo estamos en los diferentes aspectos, y así tomar decisiones de hacer cosas en el aspecto de nuestra vida con el que no estemos cómodos, en el que no estemos en ese estado de bienestar.

Como lo hemos estado revisando, emociones y bienestar están íntimamente ligados, es decir “mis emociones y cómo me siento está totalmente relacionado con el bienestar que tengo en mi vida”

¿Quieres tomar las riendas de tu vida? Síguenos en este viaje de Emociones y Bienestar.

Escrito por:

Diana Gómez – Julio 2018 – Expresar Emociones

diana.gomez@expresaremociones.com

 

[1] Modelos mentales: son esos supuestos que tenemos arraigados muy profundamente, creencias, formas de hacer las cosas de determinada manera, algo aprendido desde la infancia, lo que yo doy por hecho sin cuestionar siquiera. Puedo no ser consciente de que estoy ante un modelo mental.

[2] Paradigmas: modelos mentales compartidos con los demás (gran número de personas), formas de ver la vida.

 

Referencias:

Podcasts por Diana Gómez y Miguel Sotomayor:

Expresar Emociones, 2018. Podcast 001: ¿Para qué hablar de emociones?

Expresar Emociones, 2018. Podcast 002: ¿Qué son las emociones?

Expresar Emociones, 2018. Podcast 004: Emociones, reflexión y bienestar

Colbert, Don. Emociones que matan.

Goleman, Daniel (2007). Inteligencia Emocional. Editorial Zeta Bolsillo.

Ikralis, Kaifi (2017) haciendo referencia a Osho. Taller: Die Before You Die – The Art of Let Go

Rosenberg, Marshall (2016). Comunicación No Violenta. Gran Aldea Editores

 

Páginas:

https://expresaremociones.com/

https://psicologiaymente.com/neurociencias/partes-cerebro-humano

http://www.elfinanciero.com.mx/economia/por-que-los-mexicanos-renuncian-a-su-empleo

http://www.portafolio.co/economia/empleo/renuncia-gente-495127

Mi voz es tu voz. Tratar con las emociones – Jeshua. https://www.youtube.com/watch?v=SVpWN_Wi16k

Fernando Sáenz Ford. Bien-Estar, Resultado, Re-Flexión, https://www.youtube.com/watch?v=JxGkvo66kRU

Fredy Kofman. Vida, libertad y consciencia, https://www.youtube.com/watch?v=bAFLkG8PxKA

Fredrickson, Barbara. Las emociones positivas de Barbara Fredrickson. https://gerryvelasco.wordpress.com/2014/09/13/las-emociones-positivas-de-barbara-fredrickson/

Russek, Silvia. http://www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com/Silvia-Russek.html

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